Palitos de Bambu Experimentar, conocer y palitear!

Information

This article was written on 09 Jan 2010, and is filled under Costumbres & tradiciones.

Current post is tagged

, , , , ,

ojo al piojo con la alpaca

En el viaje a Perú, decidimos viajar a lo gourmetico: probar todos los platos posibles sobre esta cocina que está re “in”. Y así fue  parte del menú de nuestro viaje:

Martes: Alpaca a la plancha
Miércoles: Alpaca salteada

y el jueves, un bultito conocido apareció de repente en mi labio superior. Warning, warning! Eso se traduce en mi cuerpo: exceso de yang.


Siempre sostengo que el cuerpo humano es sabio. Sabe cómo sutilmente, o a veces no tan sutilmente, indicarnos los problemas de la salud y el desequilibrio. Solo hay que saber detectarlo y aprender a escucharlo. En mi caso, el granito en mi labio superior es un fijo. Cada santa vez que hay un exceso de Yang, algo que “huele mal”, lo puedo encontrar por alli.

Cuando volvi y busqué enseguida el “yin-yang” de ésta carne. En China no se consume la alpaca, por eso lo tuve que reducir desde su “raiz”. Pertenece a la familia de los corderos, y éste pernetenece a la familia de los yang. Como había comentado, se solía consumir el cordero durante el inverno para combatir contra el frío y reforzar la energia y la sangre.

En los antiguos libros de medicina China, cuando comentaban sobre el lugar de hallazgo de las plantas, siempre se solía decir que donde encuentra una planta, su antidoto a unos pasos. El enemigo natural siempre está cerca. En la gran parte de Perú, con un relieve geográfico elevado y de baja temperatura ( mucho mucho frío que impregna hasta los huesos¡¡¡), la ambiente tiende a ser de exceso de yin. La carne de alpaca alivia justamente esos sintomas.

Eso si, si nos fuimos de viaje en el pleno verano, y somos los vivos de comer 2 noches seguidos de alpaca, por más que hacía frío, el cuerpo es más que obvio salio a protestar. Ahora, hay que tratar de equilibrar de vuelta!  Mientras tanto, a photoshopear todas las fotos. A quién le gusta tener un grano en todas las fotos del viaje??

One Comment

  1. maka
    March 30, 2012

    No hay que pensar tanto,creo yo. La alpaca,además de ser un mamífero,es hermosa y tierna,no?
    Pero amén de esto,los humanos NO somos carnívoros.Las pruebas a la vista y es hora ya que lo tengamos en cuenta.
    Nuestro intestino,donde se produce la última y definitiva parte del proceso digestivo para dejar de lado lo que al organismo no le es útil, tiene un largo aproximado de entre 12 y 13 metros.
    La carne mamífera es exactamente igual a la nuestra (al microscopio,no hay diferencia entre las fibras musculares de uno y otro por lo que la digestión se torna difícil en el arranque nomás. Pero lo más dañino es que al ingerir un cadáver,es necesario que su tránsito por el intestino sea de lo más rápido (cosa imposible en tanta distancia en recorrer).
    De ahí que el intestino de los carnívoros sea tan corto (no más de una vez y media el largo del cuerpo),de otra manera,al permanecer más de la cuenta en el tubo digestivo,las toxinas de la putrefacción,se absorberían,produciendo el daño renal consecuente y muchos daños más porque dan vuelta por todos los rincones del organismo en su vehículo,la sangre.
    Por lo que se deduce que nosotros,los humanos,estamos estructurados para digerir LA FIBRA vegetal,a través de los 13/14 mts de intestino,sin que produzca ésta ningún daño al organismo,no tienen nuestra estructura constitutiva ni poseen toxinas que puedan llegar a absorberse y sí tienen todo lo que necesitamos para gozar de buena salud.
    Existen otrs diferencias con los carnívoros,por ejemplo,nuetra masticación se realiza macerando con los molares (principal músculo:MASETERO,las mejillas)en todos
    los sentidos,no usamos los músculos temporales,(arriba de la frente) a diferencia del carnívoro que sólo utiliza estos como para dar apeas unos golpes y deglutir,miren a sus perros cuando mastica(solo en vertical).Ellos tienen los cannos muy desarrollados(colmillos) para precisamente “desgarrar” la carne.Nosotros nunca los tuvimos.

    Y hay mucho más para saber sobre el tema.
    Una vez más:
    NO SOMOS CARNÍVOROS.